
El “ pitu caleya” es el pollo criado en los pueblos, esos que se ven sueltos comiendo lo que encuentran, a parte del maíz que les pueda dar el señor que los cría. Son pollos de mayor tamaño que los de granja, pueden pesar 3 y hasta 4 kg. De carne más roja y prieta, es decir, más dura. El que ha preparado mi madre en esta ocasión, era más bien pequeño.
Ingredientes para adobar:
Vino blanco o coñac.
Ajo.
Perejil.
Sal.
Ingredientes para guisar el pollo:
1 Pitu Caleya (¡Que no falte……jajajajajaja)!.
Cebolla.
Ajo.
Pimientos rojos del piquillo.
Pimiento verde.
Perejil.
Vino blanco o coñac.
Aceite.
Sal.
Elaboración:
Limpiamos y troceamos el “pitu”.




Adobamos con los ingredientes del adobo y dejamos reposar unas horas (tapado con un paño), mejor de un día para otro.

Para guisarlo, comenzamos dorando los trozos del “pitu” en una sartén. Se pasan los trozos dorados a una olla o cazuela y vertemos por encima el aceite de freír el “pitu”…… (En esta ocasión y, a pesar de tener la cocina de carbón encendida, mi madre utilizó la olla Express y la cocina de gas…).


A continuación, vamos picando cebolla y pimiento verde (a gusto).

Ponemos unos piquillos y su jugo, junto con perejil y ajo, así como un chorro de vio blanco o coñac.

Finalmente lo ponemos a guisar. Si se hace en cazuela tradicional, el tiempo de guisado puede llegar hasta las tres horas, si es en olla Express, 1 h y ½, más o menos. (Aquí la olla lista para tapar y pasar a la cocina de gas).

Mientras se guisa, pelamos y freímos unos “patatinos” y los colocamos en el fondo de una “tartera” (cazuela y / o olla baja).

Terminado de guisar el “pitu”, lo pasamos a la tartera, colocándolo sobre los patatos, incluso la salsa. Lo ponemos todo junto, unos minutos al fuego y listo para comer.


En fin, esto es todo. Espero haberos dado una buena idea para la comida del domingo.