
En primer lugar, deciros que no lo he hecho yo, lo ha hecho mi madre anoche. Aunque generalmente lo hace con hígado de ternera o caballo, en esta ocasión lo ha hecho con hígado de cordero.
Los ingredientes son lo siguientes (están sin pesar, ya sabéis, a "ojo de madre").
Hígado.
Cebollas.
Ajo.
Un poco de pimentón.
Aceite.
Preparación:
Se pica la cebolla, muy menuda, y el ajo.
Se fríe, lentamente, la cebolla y el ajo en una sartén con aceite. Se va removiendo con frecuencia.
Mientras, se limpia el hígado y se corta en trozos pequeños.
Cuando la cebolla está en su punto, es decir, muy tierna, se le añade el hígado. El hígado se sala, justo en el momento de añadir a la cebolla, ya que, la sal, en contacto con el hígado durante mucho tiempo, lo endurece.
Se remueve bien y a continuación se le añade, unas dos cucharaditas, de pimentón.
Se mezcla todo, para que tome color y se sirve.
Se puede comer sólo o acompañar de unas patatas fritas.
Espero que os guste.











2 comentarios:
Hola Salerosa!!
Me has guardado un poco?? por que tiene una pinta.....
Cuando puedas pasate por mi blog a recoger unos regalitos.
Besotes
Luisa Gracias por tu visita.
Calro que te he guardado un poco, faltaría más, tu saca el pan y moja....ya verás que bueno, jajajajajaja.
Un besote, mis soletes.
Vamosalculete
Publicar un comentario en la entrada