
Pensar que hace tres semanas tenía actualizado mi blog y mis visitas a los vuestros…ains…Hoy, de nuevo, vuelta a comenzar. ¡Madre Mía! ¿Tres semanas sin entrar?…Un poco más y se me olvida como hacerlo…jajaja…
Espero que tengáis un poco de paciencia conmigo. Evidentemente, en los últimos meses entro muy poco en la “blogesfera”, pero bien sabéis que-al final-, siempre termino visitando todos vuestros blogs porque- entre otras muchas razones-, no me puedo resistir a ninguna de vuestras maravillosas recetas.
En mi caso, y para variar:¡¡¡¡más galletas!!!!!!!!...jajaja…

Estas las hice hacía Febrero. Por esas fechas me compré el cortador y no pude resistir la tentación de estrenarlo.

Preparé 20 galletas con forma de chancla y, mi hermana, se las llevo -gustosamente-, a la fábrica dónde trabaja para compartirlas con todos sus compañeros.


Creo que fueron todo un éxito.


Espero que os hayan gustado, aunque reconozco que últimamente os tengo un poco saturados de tanta galleta ¿eh?
Bueno, intentaré poneros algo saladito para la próxima, eso si, primero voy a intentar visitar todos vuestros blogs.

Estas galletas las preparé hace meses para los hijos de mi amiga Arancha y, aunque son de León, por motivos laborables, se encuentran viviendo en El Barco de Valdeorras, así que hasta allí se fueron navegando…
La idea la saqué de flirck, de la galería de fotos de Patricia. Ella hace unas galletas fantásticas pero hasta hace un mes no tenía blog, así que, ahora que lo tiene, por si alguien no lo conoce, os invito a que paséis por él, su nombre es "experimentosconazúcar”, os van a encantar sus creaciones.
Antes de poneros el reportaje “galletíl” comentaros que las manchas que veis en la glasa negra y roja de los pantalones se produjeron porque a la hora de guardarlas, para separar galleta de galleta, en vez de poner papel de horno como acostumbro, no sé porque razón, puse papel de cocina, si, del absorvente y claro, absorvió la grasa de la galleta superior, pasándola a la glasa de la inferior…ains…Espero que mi pequeño fallo os pueda servir de ayuda para que no os pase lo mismo.
Como son dos niños, para que no hubiese problemas con el reparto de galletas preparé dos tripulaciones iguales y, ahora, las fotografías:






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Últimamente estoy descubriendo que -aunque de forma anónima-, tengo muchos seguidores de mi pueblo, a ellos en particular quiero dedicarles esta entrada.
Y por supuesto, no me olvido de todos los demás que me visitáis y dejáis comentarios en mis recetas, sean dulces o saladas.
A todos -desde mi pueblo-, simplemente:

¡MUCHAS GRACIAS POR ESTAR AHÍ!

...Y ahora, lo prometido.
Ingredientes:

1 Besugo.
1 ó 2 Limones.
2 ó 3 Dientes de ajo.
Puñado de perejil.
1 Cebolla.
2 Patatas medianas.
Vino blanco.
Sal.
Aceite.
Preparación:
Hacer cuatro cortes en uno de los lomos del besugo. Sazonar con un diente de ajo y perejil, previamente picados -o machacados en un mortero-, y rociar con el zumo de los limones.


Colocar el besugo en una besuguera e introducir en cada corte una rodaja de limón.

Picar la cebolla y la colocarla alrededor del besugo. Sazonar con sal. En el mortero, picar otro diente de ajo con perejil, añadir un chorro de vino blanco y rociar con todo ello el besugo. Dejar reposar.

Mientras, en una sartén freír otro diente de ajo hasta dorarlo. Verter el refrito sobre el besugo, al lado del cual, y sobre la cebolla, habremos colocado las patatas cortada en rodajas.


Introducir en el horno, precalentado a 180º. Mientras se hornea lo podemos ir rociando con su propio jugo. El tiempo ya sabéis que dependerá de vuestros hornos, pero como cualquier otro pescado que horneéis habitualmente.


Y a comer...

Antes de irme, una advertencia: ¡CUIDADO CON LOS PIRATAS!...

Os prometo -de verdad-, que mi próxima receta será salada. En serio, os pondré un pescado.
Pero hoy quiero publicar estas galletas y su pequeña historia.
Hace unos meses le hice a mi tía Begoña unas galletas y, mi tío (su marido), las quería enmarcar. Mi tía le dijo que de eso: ni hablar, así que le prometí a él unas galletas para tal fin.
Me puse a pensar en unas galletas que quedaran bien en un cuadro y de repente: “idea” ¿por qué no unas mariquitas?

Una vez encontradas las láminas, preparé los cortadores como ya os he dicho que suelo hacer cuando no tengo. Calco los dibujos a las láminas de plástico transparente que se usan para encuadernar, recorto : ¡y listos los cortadores!

Y las galletas:




¡Ah! Este fin de semana, por fin, he extrenado mi Kit de cortadores. En mi próxima entrada de galletas os pondré el resultado, pero primero: ¡el pescado!...
¡Lo prometido es deuda!

El pasado día 15 se casó mi profesora de inglés: Lía. Casualmente, al día siguiente, también se casó mi fisioterapeuta: Xana.
¡Una perfecta ocasión para preparar unas galletas! ¿No creéis?...
Aquí el resultado…jejeje…
Las acompaño de un cantar popular-asturiano- de boda. Antiguamente, las amigas de la novia se lo cantaban de camino a la iglesia y a la salida de la misma.
¡Ah! ¡Qué no se me olvide! La idea de las galletas cuadradas, y sus detalles, la he sacado de flickr

“A darle los buenos días
al señor cura venimos,
y con especialidá
a los novios y padrinos”

“Qué contenta está la novia
Porque sale de soltera,
más contento estará el novio
porque va dormir con ella”

“Esta cuesta que baxamos
subístela esta mañana,
subístela de soltera
ya la baxas de casada”

“Qué viva el novio y la novia
Y el cura que los casóu,
el padrino la madrina
los convidados y yo”

“Dime casadina nueva
quién te quitó los colores,
quitótelos tu marido
debaxo los cobertores”

“Casadina, casadina
despídete de tus padres,
que hoy es el último día
que de solterita sales”

“Adiós casa de mis padres
ventanas y corredores,
adiós hermanos queridos
que me voy con mis amores”

“Tu ya fuiste, tu ya fuiste
las demás quedamos tristes,
tu ya fuiste, tu ya vas
¿cuándo iremos las demás?”
Sólo me queda comentaros que los cortadores de los novios y los padrinos los he hecho yo. ¿Cómo?, pues con mucha paciencia. Primero dibujé el modelo en papel, lo calqué en un plástico transparente (de los que se usan para encuadernar) y, finalmente, corté el dibujo por los bordes.
Una vez hecha la masa de galletas pongo la plantilla sobre la misma y -con un cutter-, voy cortando la masa.
Para una o dos galletas viene muy bien este sistema, para hacer muchas con la misma forma…¡uf!...no terminas nunca, pero para eso ya me he comprado un set para crear mis propios cortadores, ahora sólo me falta ponerme a experimentar con él.